lunes, 13 de agosto de 2012

El león abandona la manada

Esta mañana se ha despertado un gran revuelo. Lo que llevaba muchos días rumoreándose se ha confirmado. Lo ha anunciado Urrutia muy sobrecogido: Fernando Llorente no quiere renovar con el Athletic, el gran león quiere marcharse en  busca de nuevos retos deportivos.
Al leer esta noticia me han entrado ganas de escribir de nuevo, y de intentar analizarlo. 

Que Llorente comunique esto es algo que más tarde o más temprano se esperaba. Es un jugador con proyección, campeón del mundo y de Europa, que quiere aspirar a algo más, a títulos más grandes. No es una cuestión económica, no se trata de cobrar más, se trata de coger un tren que le está pasando por delante y tiene miedo de perder. Lo ha dado todo por su club y su gran sueño era poder montarse en la gabarra. El año pasado se quedó para luchar por ello y lo rozó con los dedos, aunque finalmente se le escapó, y este año ha decidido que no puede esperar más. Que si quiere dar el salto tiene que ser ahora o nunca.
Gran parte de la afición  no lo entiende y el otro día, aunque estaba aún sin confirmar, una gran parte le respondió con pitos, porque los ha decepcionado...
Puede haber varias posturas ante esta situación. Por un lado la comprensiva. Es un jugador que se ha dejado la piel, que siente al Athletic y que siempre lo ha dado todo, pero necesita crecer deportivamente y tener nuevos retos. Necesita aspirar a algo más, a otros títulos que el Athletic no le puede proporcionar. Se le debe agradecer todo lo que ha dado y apoyarle en su nuevo camino.
Por otro lado, la decepcionada. Los que tienen la sensación de que ahora que hay una generación tan buena los deja tirados, de que ahora que se pueden conseguir cosas importantes, ahora que gracias a los tropiezos en las finales se ha madurado, porque todos eran muy jóvenes, y se puede aspirar a cosas muy grandes se marcha. 
 
Y es que ese es el famoso dilema de estos equipos, en el que el Athletic no debería (ni quiere) entrar. Cuándo tienen una buena generación en vez de luchar por mantenerla para así poder aspirar a cosas que en un principio no llegan, empiezan a vender y a desmontarlo para sacar dinero. Y digo que el athletic no debería entrar en esto porque un club que se mantiene a base de su cantera puede gastar el dinero en mantener a estos jugadores ya que no puede realizar otro tipo de fichajes y luchar por ascender deportivamente, y realmente esta es la idea, pero los jugadores a pesar de ello no quieren quedarse a comprobar qué pasaría si permanecieran.
No seré yo quién juzgue a Llorente, ni quién se plantee en cual de las dos posturas estoy, pero sí hay algo que me preocupa, y son las consecuencias que esta salida puedan traer. La base de un equipo son los jugadores. Para que unos jugadores quieran permanecer en un equipo tienen que ver un proyecto estable y con posibilidades, y ver que el club lucha por mantener a los mejores. Eso es lo que ha pasado hasta ahora, con Llorente y Javi Martínez como bases de este grupo, pero ahora que Llorente se marcha puede provocar un efecto en cadena que se culmine con la salida de otros jugadores y que puede traer efectos letales para el Athletic.
Saber qué pasará sólo es cuestión de tiempo, aunque espero que todo acabe bien, por el bien del Athletic y por el bien del fútbol, y aunque entiendo en cierto modo las aspiraciones de estos jugadores, me entra un poco de nostalgia al pensar en qué tiempos aquellos cuándo los jugadores como Julen Guerrero sentían los colores y sólo soñaban con triunfar en el equipo de sus amores por muchos títulos o dinero que los prometieran.

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